La historia de Marruecos combina influencias bereberes, árabes y andalusíes, reflejadas en su arquitectura, sus ciudades imperiales y su arte. Viajar por Marruecos permite recorrer palacios, mezquitas, kasbahs y barrios antiguos que conservan siglos de tradición. La cultura marroquí se vive también a través de la música, la danza, la artesanía y los festivales, que mantienen vivas las raíces del país.